ACAEX - El Aikido

El Aikido

Aikido podría traducirse como "camino de energía y armonía". Se trata de un arte marcial japones muy actual (en comparación con otras disciplinas) ya que su desarrollo inicial se fecha en las décadas centrales del siglo XX. Las bases de este budo fueron establecidas por el que es considerado uno de los más brillantes maestros, Morihei Ueshiba (1883-1969), quien se inspiró en artes marciales tradicionales de los guerreros samurai, como el aikijutsu o daitō ryū, estilos de esgrima, manejo de lanza e incluso judo. El Aikido quedó más tarde consolidado por Kisshōmaru Ueshiba (1921-1999), tercer hijo de Morihei, quien formalizó el budo dotándolo de una estructura curricular estándar. Esto, junto con un tenaz esfuerzo de difusión mediante cursos, conferencias y publicaciones, ayudó a una amplia expansión del Aikido por el mundo.

En la práctica del Aikido subyace un principio de no agresión. Ante la necesidad de neutralizar un ataque, el objetivo del practicante de Aikido es disuadir al adversario, no destruirlo o humillarlo. La resolución del conflicto ha de lograrse con el menor daño posible. El carácter pacifista de esta práctica queda patente en la fuerte vinculación de su fundador con el sintoísmo y la filosofía zen. Por este motivo, el Aikido en general rechaza convertirse en un deporte competitivo. Las competiciones, las clasificaciones por victorias y las recompensas a los campeones, sólo sirven para satisfacer el ego y perder la consideración por los demás, lo que separa diametralmente al practicante de su objetivo, que es esencialmente el crecimiento personal, la comprensión y el respeto por todo lo que le rodea.

Esta concepción pacífica, sin embargo, no evita que el Aikido, al final, sea un Arte de Combate, y además particularmente eficaz. El abanico de técnicas es virtualmente ilimitado, y las luxaciones, las inmovilizaciones, las proyecciones e incluso algunos estrangulamientos, componen la base más física de su estudio. Aunque también es cierto que la progresión puede ser más lenta que en otras artes marciales, ya que lograr las destrezas apropiadas para ser capaz de resolver una hipotética situación de conflicto real puede llevar años. Por ese motivo convertirse en aikidoka requiere de paciencia y compromiso. La consecución de resultados rápidos no debe figurar entre los objetivos del practicante.


(ai): Armonía
(ki): Energía
(do): Camino